La discriminación que se vive al salir de la cárcel en México.

Y tú, ¿has discriminado a alguien que salió de la cárcel?. ¿has discriminado a alguien que tiene “pinta de maleante”(sic)? Posiblemente sí.

La discriminación es definida como: “toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que, por acción u omisión, con intención o sin ella, no sea objetiva, racional ni proporcional y tenga por objeto o resultado obstaculizar, restringir, impedir, menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y libertades, cuando se base en uno o más de los siguientes motivos: el origen étnico o nacional, el color de piel, la cultura, el sexo, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, económica, de salud o jurídica, la religión, la apariencia física, las características genéticas, la situación migratoria, el embarazo, la lengua, las opiniones, las preferencias sexuales, la identidad o filiación política, el estado civil, la situación familiar, las responsabilidades familiares, el idioma, los antecedentes penales o cualquier otro motivo.” (Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación).

Tomando en cuenta esta definición, todas y todos seguramente hemos hecho ese tipo de distinción en contra de otras personas.

Pero la discriminación también se vive al interior de las cárceles y en el acceso a programas/proyectos de reinserción. Por ejemplo: se prioriza más a los hombres privados de su libertad que a las mujeres ya que ellos son mayoría; discriminándolas y negándoles opciones de reinserción social conforme a sus necesidades en este rubro.

La Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México, 2013 (EDIS CdMx-2017), [1] revela que la población con antecedentes penales, acusadas o que estuvieron en la cárcel ocupa el lugar 16 de los 41 grupos que dicha encuesta ha identificado como los más discriminados.

En ese sentido,  desde INSADE contamos con datos sobre discriminación que viven nuestros beneficiarios y beneficiarias al salir de la cárcel. Dichas situaciones las comparten en nuestras entrevistas de seguimiento:

  • 85% de nuestros beneficiarios prefieren poner su propio micronegocio y emprender por su cuenta, para evitar mencionar que estuvieron en la cárcel o para evitar que les pidan la carta de antecedentes no penales.
  • Más del 60% de nuestras beneficiarias manifiestan que sus parejas las abandonaron.
  • 15% que se ha animado a buscar empleo se ha topado con:
    • Discriminación por sus antecedentes penales (algunos se  sinceran y lo mencionan). Ante esta confesión, les agradecen haber acudido a entrevista.
    • En algunos casos se han dado cuenta que centros laborales piden la carta de antecedentes penales sin su autorización.
    • Cuando son contratados, se enfrentan a la discriminación y rechazo de sus compañeros de trabajo y prefieren renunciar. Les inventan robos o pérdidas en los negocios para despedirlos.

Desde INSADE hacemos este llamado, para evitar la discriminación de personas que salieron de la cárcel:

  • Que la contratación de las empresas sea acorde a sus capacidades y preparación recibida, y no con base en su apariencia física o posibles antecedentes penales.
  • Que los centros laborales dejen de solicitar la carta de antecedentes penales. Tenemos cuando menos 10 casos documentados de beneficiarios que fueron requeridos sus antecedentes penales sin su autorización.
  • Que la renovación de los derechos político-electorales sea libre de estigma y discriminación. Algunos beneficiarios han reportado que, cuando van a realizar el trámite, son tratados con rechazo prolongando el trámite.
  • Que las personas responsables de los programas sociales de apoyo al autoempleo no les haga engorrosos los trámites. Tenemos 20 casos documentados donde les inventaron requisitos al enterarse que venían canalizados de un programa de reinserción social.

También se hace necesario no estigmatizar el trabajo que hacemos diversas organizaciones de la sociedad civil y empresas sociales, ya que comúnmente se nos acusa de “defender delincuentes”.

Hay personas que están cumpliendo una sentencia y reconocen que reincidirán. Pero hay otras, la mayoría, que deciden no reincidir y que piden una segunda oportunidad. Si bien la discriminación se vive dentro de las cárceles, el reto real lo vivirán afuera.

Daniel Serrano de Rejil

Fundador y Director General

Interculturalidad, Salud y Derechos A.C. (INSADE)


[1] “Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México”, 2017, COPRED,

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